sábado, 2 de abril de 2011

Historia de los Cines en Ciudad Bolívar


Ciudad Bolívar y los Cine

En Ciudad Bolívar  la información que publicaba El Luchador sobre la cartelera cinematográfica mostraban los siguientes nombres como salas de cines: La Francia, Espectador, Cine Nuevo, América, Gómez, Royal, Orinoco, Bolívar, Río, Mundial, Iris, Lido, Plaza, Guayana, Caribe, Imperial, Rivoli, Roxi y Autocine Angostura.

Pasear por la ciudad y observar grandes estructuras que antes fueron construidas para divertir a los angostureños con la mayor creación del hombre: el cine, hoy siguen estables, pero sin cumplir su propósito de proyectar películas. Las edificaciones ahora son establecimientos comerciales, bingos, institutos universitarios o simplemente ruinas.
Los primeros cines de la ciudad fueron La Francia y América. Mientras que, el Teatro Imperial (1999) y el autocine Angostura (2002) se encargaron de pasar los últimos créditos de las películas, limpiar los asientos, apagar las luces y cerrar las puertas para no volverlas abrir jamás.
Debido a esto, en el Teatro Imperial las personas hicieron grandes colas para ver Los Locos Addams, El Rey León I, Titanic y otras películas. Igualmente, en el año 2002 fueron exhibidas las últimas películas en el Autocine Angostura como: La Era del Hielo I y Mujer Fatal.
Cine La Francia
El uso de mecheros o lámparas a gas dejaron de funcionar en el año 1910 con la llegada de la electricidad en Angostura (hoy día reconocida como Ciudad Bolívar) pero, sería cuatro años más tarde cuando nacería la primera sala de cine (conocido como teatros-cinematógrafos, teatro-cinemas o cine-teatros) su nombre era La Francia.
En el diario El Luchador en su número 2.531 con fecha 18 de marzo de 1914, se puede leer en su sección “Crónica General”, la invitación que realizaba el cine La Francia para que asistieran a la exhibición de dos películas. La primera titulada Corazón de Mujer y, la segunda, Sueño de Poeta. La hora de la función era a las 8 pm.
En la misma sección del periódico, pero el 27 de marzo de 1914 se notificaba con el título Cine La Francia lo siguiente: Mañana se exhibirá la famosa película tomada del natural, en el Vaticano La muerte de León XIII y la Consagración de Pio X en la cual puede uno sin pasar el charco (Atlántico) admirar las suntuosidades del fabuloso Palacio de los Papas y la esplendidez de sus ceremonias.
Mejoras para el America
La edición de El Luchador fechada martes 31 de julio de 1923, señala que los cines America, Royal y Gomez tenían nuevos propietarios: los señores Stevenson y Cia. Se asegura que el America sería ampliado y reformado, ya que, cambiarían sus asientos y el techo, colocarían ventiladores, pavimentarían los corredores y pisos.
Así, los ajustes en el America permitirían que el escenario estuviera en buenas condiciones para la ópera, opereta, zarzuela, bailarines y otros artistas. De ésta forma, se alternaba con el cinematógrafo. Por otro lado, se afirma que los señores Stevenson y Cia tenían conexión directa con fábricas en Europa (España, Francia e Italia) y Estados Unidos.
Series, noticieros y comiquitas
Por su parte, el cine mudo ocupó un lugar importante entre el público angostureño, ejemplo de esto es el aviso que emitía la siguiente declaración: Estreno simultáneo en los cines: Mundial 7:15 pm, America 9:15 pm y Royal 8:15 pm, Charles Chaplin El Dictador. La entrada más cara era preferencial 4 bolívares y para niños o galería costaba 1,12 bolívares.
Vale decir que las películas mexicanas eran las más proyectadas. Entre ellas se destacan las cómicas de Viruta y Capulina, Cantinflas, además, los musicales de Pedro Infante, Jorge Negrete y Luís Aguilar. Les gustaban mucho al espectador. Pero, La Tongolele fue la estrella del cine mexicano que enamoró a más de uno con el movimiento de caderas.
También, se proyectaron películas como: El Haragán de la Familia (1940), comedia argentina; Lo Que El Viento Se Llevo (1939); Santo Contra la Hija de Frankenstein(1971); El Americano FeoMata Hari (1931); Amor DesnudoAlas de Gloria;  Temporal y Aurora. Series entre las que se destacan: Estudiantil Nº 2 y Guerra en los Planetas (1966). Y el noticiero cinematográfico Movietone News (1920).
El sábado 4 de enero de 1941, se exhibió en el cine Mundial a las 5:45 pm la comiquita en colores llamada Pinocho (1940), una creación de Walt Disney. Los fines de semana eran para proyectar dibujos animados y se mantuvo así por mucho tiempo.
¿Por qué se llamaba cine-teatro?
La pantalla donde se proyectaba la película estaba ahí, además, contaba con un espacio para presentar agrupaciones musicales o espectáculos teatrales. Por ejemplo: En el cine Mundial el miércoles 8 de enero de 1941, se presentó León Alfonso Pino, el trovador de la múltiple expresión y realizó un recital poético. Por otra parte, En el America se estreno el hipnotista, profesor Vergohcini y después del evento tocaría una orquesta.
Anecdotario
Preguntar por los cines qué existían en la ciudad, trae recuerdos sobre aquellas travesuras hechas por las personas que hoy en día son de la tercera edad o adulto mayor. Con nostalgia se acuerdan de aquellos tiempos donde llegaron a tener diferentes salas de cine-teatro, como eran llamados. Estos tenían localidades distribuidas en general, preferencial, patio y galería.
Cuentan los habitantes de La Sabanita, que se reunían todas las tardes para ir a ver una película al cine Guayana, pero gratis trepados en el techo de la sala. Como iban con sus novias, un grupo de ellos a mitad de función lanzaban piedras para que los encargados salieran a perseguirlos y así dejar a sus amigos solos.
Muchos se acuerdan de las películas picantes que transmitían los cines. Al hablar de eso su cara se llena de emoción, pues recuerdan esos momentos que vivieron al ver mujeres que mostraban sus encantos sin ninguna limitación. Algunos jóvenes de la época mentían o cambiaban la voz para que los dejaran pasar a la función censura “D”.
También, se acuerdan del desastre que se hacia en plena proyección de la película porque algunos pegaban chicle al resto, lanzaban cotufas o caramelos. Mientras otros, aseguran que disfrutaban las películas del autocine Angostura desde los árboles.
Una marca de cigarro que existía en 1934, tenía como promoción para sus consumidores la entrega de cupones para disfrutar de funciones en los cines America y Royal. El punto de canje era una bodega ubicada en el barrio Guzmán Blanco (hoy Perro Seco).
En el periódico se podía leer frases como: “De punta en blanco para ir a divertirse” y “aparte sus localidades con tiempo”. Muchos aseguran que la clase más influyente de la época iba al cine Río y Mundial.
También, se podía leer un cartel que decía: “Empresa de Espectáculos Públicos de Ciudad Bolívar, agente para el estado Bolívar de las superproducciones Universal Pictures Corporation”. Esto deja evidente la importancia que tenía el cine en la región.
Cuentan que La Tongolele, visitó la ciudad para deleitar al público que frecuentaba el cine Plaza, pero la seguridad no era buena y se armo una reyerta por ella. Relatan que al parecer intentaron violarla. En el periódico de la época no hay noticia sobre el hecho.
El cine al comienzo fue considerado una amenaza moral. Por eso, asegura un habitante de la ciudad que estos lugares tenían como regla: El ingreso primero de las mujeres y luego de los hombres con la intención de evitar alboroto. También, fueron considerados como espacio de reunión, pues los residentes iban a pasar un rato agradable.
Causas del cierre
Se dice que el motivo del declive de las salas de cines en Ciudad Bolívar, tuvo su origen en los gastos que se debía cancelar por: Impuestos municipales y nacionales, propaganda, alquiler, compra de películas a las casas productoras del exterior, remuneración a empleados, electricidad y precio de los avisos en los periódicos.
Para otros, esa no fue la causa. Sino un desinterés por parte de los habitantes quienes ya no iban con la misma frecuencia a disfrutar de una película en el cine, como era costumbre. Aseguran que tampoco fue por el costo de las entradas, porque las mismas eran económicas.
Algunos propietarios de los cines aseguran que la decadencia de éstos fue como una “maldición”, porque desaparecieron poco a poco hasta no quedar ninguno. Las fallas eléctricas tampoco eran el principal motivo, pues no había apagones como ocurren en los actuales momentos.
Personas que conocían a la familia propietaria del Teatro Imperial, aseguran que ellos veían más rentable convertir esas instalaciones en locales comerciales (dividiéndolos en varias secciones) o simplemente vendiendo todo el recinto.
La causa que cobra más fuerza es el surgimiento de nuevas tecnologías como el Video Home System (VHS) y los clubes de videos, donde se podían alquilar películas. Estos comenzaron hacerle la competencia a los cines. Ahora se podía ver en la comodidad del hogar y hasta primero que en ellos.
Periódico amigo del cine
En la actualidad los periódicos locales no cuentan con las secciones dedicadas al cine. Antes en El Luchador había espacios dedicados a lo que hoy se conoce como el séptimo arte. “Revista de Espectáculos”, “Cartelera Cinematográfica” y “Crónica General”, eran sus secciones. Invitaban a ver la cinta y realizaban una reseña de lo que trataba.
“Esta noche comienza la temporada de funciones populares y a precios sumamente rebajados en los cines: America y Royal, con la horripilante y sensacional superproducción de la Paramount, titulada El Hombre y El Monstruo, la película de los mil horrores y de las más espeluznantes escenas”. El Luchador, 1934.
Para 1972 la cartelera cinematográfica que aparecía en el diario El Luchador mostraba la existencia del autocine Angostura, los cines: Bolívar, Plaza, Río, Caribe y Teatro Imperial. Las horas para proyectar películas eran 7:15 y 9:15 de la noche. En diciembre de 1975 se incorpora a la lista el Rivoli y el 1 de junio de 1977 Roxi.
Actualidad
Algunos jóvenes de esta época no han disfrutado ver película en una sala de cine. Ya sea por no tener dinero para trasladarse hasta ciudades cercanas y observar alguna cinta o la facilidad de comprar películas “piratas”. Existen muestras de cine que van a las comunidades o la alternativa ofrecida por el cinemasoto, pero son al aire libre.
En Ciudad Bolívar, esperan que algún momento vuelvan esos días donde todos se encontraban en el cine. El único propósito era pasar un tiempo de diversión con amigos y, ¿por qué no? con novios y novias.
Hay personas que no creen en el surgir de las salas de cines en la ciudad y apoyan más a la creación de espacios para el teatro, porque aseguran que la construcción de los primeros genera muchos gastos.
Las salas de cines ofrecen ver una película sentado en la comodidad de una butaca, con aire acondicionado, muchas personas alrededor y como protagonista una gran pantalla. Las imágenes proyectadas son tan grandes que te hace un actor más y puedes reír, llorar, gritar o salir corriendo, porque piensas que te persiguen. Esto lo esperan habitantes de esta Ciudad Bolívar, quienes merecen volver a disfrutar del séptimo arte.
Un Bioskop en Angostura
Se dice que en Ciudad Bolívar la primera vez que se proyecto una película ocurrió usando un Bioskop (empleaba una película transparente perforada). La exhibición se hizo a orillas del río Orinoco. El aparato fue traído por un empresario de apellido Whiteman.
Otra versión dice que la primera función se realizó el 30 de noviembre de 1900 en el hotel Bolívar propiedad de Guillermo Eugenio Monch, en la calle Orinoco. Se proyectó El Baile de la Serpiente y Destrucción del Vapor de Guerra Maine.
Tres días después fue la segunda función y observaron una corrida de toros y cantó Julia Acosta. El 10 de diciembre fue la última proyección en el teatro Bolívar.

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