domingo, 4 de noviembre de 2012

Howard Carter y el descubrimiento de la Tumba de Tutankamon


Máscara funeraria de oro macizo de Tutankamon
  Tal día como hoy en 1922 el arqueólogo británico Howard Carter (9 de mayo de 1874  – 2 de marzo de 1939) descubre en el Valle de los Reyes la tumba del faraón Neb-jeperu-Ra Tut-anj-Amón, conocido comúnmente como Tutankhamon que reinó en Egipto durante la decimoctava dinastía (1336/5 a 1327/5 a. C.)



Howard Carter
El día que Howard Carter descubrió la tumba de Tutankamon, elevó al Antiguo Egipto a una nueva dimensión. El país norteafricano pasó de ser un lugar conocido por sus desiertos a desatar la imaginación de miles de personas gracias al hallazgo del niño faraón. Y todo ello no se debió tanto por el renombre del personaje momificado -era un faraón casi desconocido-, sino por la trascendencia mediática de hallar una cámara funeraria no alterada en más de 3.000 años

Howard y Lord Carnarvon en la entrada de la tumba

El faraón reinó durante nueve años y fue uno de los faraones más jóvenes en morir. Las causas de su muerte fueron descubiertas en 2005 al investigar su ADN y concluyeron que fue debido a la malaria y a una infección en la pierna que no cicatrizó correctamente.

George Edward Stanhope Molyneux Herbert, quinto conde de Carnarvon (26 de junio de 1866 – 5 de abril de 1923) conocido como Lord Carnarvon fue quien financió la búsqueda de la tumba de un faraón hasta entonces desconocido, Tutankamón, cuya existencia había sido detectada por Carter. 

 Lord Carnarvon
El 4 de noviembre de 1922 Carter halló la tumba (posteriormente designada KV62), que se encontró casi intacta, siendo la mejor conservada del Valle de los Reyes, allí habían sido encontrados los restos funerarios de hasta 27 faraones, sin embargo, todas estas tumbas estaban incompletos tras haber sufrido el saqueo de los ladrones. 
Junto a Lord Carnarvon, el 16 de febrero de 1923, Carter abrió la cámara funeraria siendo el primero en ver el sarcófago de Tutankamón, allí encontraron el sarcófago de un faraón intacto. Toda una sorpresa ya que las dimensiones de la tumba eran más las de un noble que las de un faraón. De hecho, ninguna de las estancias estaban decoradas salvo la cámara del sarcófago, cuyas paredes estaban cubiertas de pinturas que representaban escenas del Libro de los Muertos en las que aparecía Tutankamon.

Interior de  la Tumba

Howard en la entrada de la Tumba
Este niño faraón perteneciente a la XVIII dinastía nació en el 1342 a.C. solo reinó nueve años, ya que murió de forma prematura en el 1323 a. C. Y es que las últimas investigaciones llevadas a cabo en 2010 por Zahi Hawass -máxima autoridad arqueológica en Egipto- parecen demostrar que Tutankamon padecía el mal de Kohler. Esta enfermedad es una necrosis avascular del hueso navicular del pie. Lo que justificaría el elevado número de bastones encontrados en la tumba. De esta forma quedaban desterradas las teorías del asesinato a manos del gran sacerdote Ay, quien le sustituyó en el poder.

Durante años, Howard y su equipo trabajaron en catalogar y extraer los más de 5.000 objetos que encontraron en el interior. Entre ellos la máscara funeraria de oro macizo, seis carruajes, algunos de caza, 48 arcos y hasta 130 bastones.

Excavación de la Tumba

Howard Ante el Sarcofago de Tutankamon

Sarcofago de Tutankamon abierto

En 1931 anunció su intención de buscar en Asia Menor la tumba de Alejandro Magno, pero no llegó a llevar a cabo el proyecto. Por sus méritos y hallazgos le fue conferido el doctorado honoris causa en Ciencias por la Universidad de Yale; fue también miembro de honor de la Real Academia de la Historia. Tras catalogar los numerosos hallazgos, Carter se retiró de la arqueología, convirtiéndose en asesor de coleccionistas y museos, como los de Cleveland o Detroit.

Howard Carter murió en 1939, a los 64 años. Su muerte a esta, para entonces, avanzada edad es la evidencia más comúnmente esgrimida para refutar la leyenda de la "maldición de los faraones" que se supone recayó sobre el grupo que profanó la tumba de Tutankamón al entrar en ella. Fue enterrado en el cementerio de Putney Vale, al oeste de Londres. Sobre su propia tumba se escribieron dos frases relacionadas con su pasión egipcia: "Tú que amas Tebas, que tu espíritu viva, que puedas pasar millones de años, sentado con tu rostro hacia el viento del Norte, y los ojos resplandecientes de felicidad" y "Oh, Noche, extiende sobre mí tus alas, como las estrellas imperecederas".

Tumba de Howard Carter

En noviembre de 2010, tras quince años de trabajo (más que los diez que Carter empleó en vaciarla), el Griffith Institute, que conserva las notas, fotografías y diarios de excavación de Howard Carter, ha culminado la creación de una base de datos con las fotografías y las fichas del arqueólogo de los 5.398 objetos de la tumba de Tutankamón. De la célebre máscara de oro al más humilde y minúsculo colgante, trocito de vidrio o de lino...".

En recientes declaraciones, el egiptólogo checo Jaromir Malek, conservador de los archivos del Instituto Griffith de Oxford y responsable de los trabajos de digitalización, apunta algunas observaciones de interés: "Howard Carter, aunque sin duda difícil —dice Malek— era un hombre de mucho talento, de enorme intuición, y un trabajador incansable. "Todos hubiéramos tirado la toalla ante las dificultades que él afrontó. Si hubiera sido un tipo fácil y amable no hubiera descubierto la tumba de Tutankamón ni habría acabado de excavarla"